jueves, 7 de noviembre de 2013

Wolfdux is coming

¿Cómo se tiene que iniciar un blog? Siempre me ha gustado leer, pero escribir no tanto. ¿Porqué? Todos sabemos es una cosa más tediosa, pero desde hace un par de meses me ha picado eso de escribir mis propias idas de olla.

Pues en el afán de escribir algo mio y con sentido, comencé a buscar por Internet alguna pagina o algún foro que pudiera ayudarme a mejorar mi técnica y me permitiera compartir y aprender con otras personas en la misma situación que yo. De todas las páginas que visité y remiré, la que más me llamó la atención fue "Literautas". No voy a explicaros que hay y deja de haber en esa pagina, os invito directamente a que la visitéis y participéis en sus propuestas. 

A lo que iba... Una de sus propuestas consiste, mes a mes, en enviar un pequeño texto/relato sobre un tema que la propia autora de la pagina propone. Este texto una vez enviado a la pagina, es reenviado a tres participantes que comentarán tu relato, donde tu deberás de hacer lo propio con otras tres textos que recibirás. Para así ayudarse mutuamente viendo la visión de otros escritores-lectores. Una vez puestos en situación, procedo a colocar el primer texto que envié titulado "Mal de ojo".

"Decidió visitar a la bruja porque pensaba que tenía un mal de ojo. Dos noches atrás, durante una pelea en la taberna, una gitana a quien había golpeado con una botella le tiró un mal de ojo y desde aquel momento todo fue de mal en peor. El día siguiente de la pelea se despertó con un dolor insoportable en el brazo izquierdo, al inspeccionárselo la única anomalía que encontró fue un ligero moratón en la axila, mucho dolor para tan poco rasguño pensó. Más tarde esa mañana trató de olvidarse del dolor, ahogándolo en vino, volvió a la taberna de la noche anterior, y el tabernero nada más entrar comenzó a lanzarle improperios, le acusó de haber iniciado la pelea, motivo por el cual le exigía la reparación de los diversos desperfectos que se provocaron durante el altercado.

Realmente la taberna estaba destrozada, de la veintena de sillas que había solo una media docena se mantenían por si solas, las mesas que habían sido reparadas de la mejor manera posible, estaban todas cojas, incluso una de ellas estaba apilada en una esquina, rota, partida en tres. Las paredes estaban salpicadas de manchas de lo que parecía ser vino, o quizás fuera sangre, aquella noche había bebido tanto que no era capaz de recordar exactamente nada. Nada salvo a la gitana. Todo el local apestaba a alcohol, y tras aguantar el chaparrón del tabernero, no tuvo más remedio que bajar la cabeza y pactar con él un acuerdo para asumir el coste de las reparaciones. Una vez fuera de la taberna, caminando dirección a casa, trató recordar que había pasado exactamente, pero las imágenes pasaban ante sus ojos tan veloces y borrosas que no podía verlas con claridad. Anduvo largo trecho hasta llegar al edificio donde vivía, en la entrada le esperaba Elouri.

Elouri era una chica que se caracterizaba por su irradiante felicidad y buen humor, cualidades que pasaban desapercibidas por completo en aquel momento. Y tras recibir otro sermón, comprendió un poco más que había en la taberna. ¿En qué momento de lucidez se le ocurrió retar a dos gigantes de fuego a beber absenta? En vez de obtener respuestas obtuvo más preguntas. Elouri se despidió bruscamente y se marchó, la imagen de la gitana le volvió a pasar por delante de sus ojos, el brazo le dolía bastante menos, es más, desde que había entrado en la taberna ni se había acordado del dolor, no había bebido, pero al menos se había olvidado de él.

Subió las escaleras lentamente hasta llegar a su dormitorio, abrió la puerta y se encontró con un ladrón que rebuscaba por todos lados, al percatarse de su presencia, este trató de salir corriendo por la puerta golpeando su brazo derecho con una especie de destornillador, provocándole una herida poco profunda. Al llevarse la mano al brazo, la axila comenzó a dolerle terriblemente otra vez. Trató de llegar a la cama sin hacer muchos movimientos con ninguno de los dos brazos. Tras recuperar el aliento y con mucho cuidado se limpió la herida y se estiró en la cama tratando de recordar la noche anterior.

Tuvo un sueño donde volaba. Veía la ciudad bajo sus pies, iluminada por las luces que emitían unas cuantas antorchas, se acercó a un edificio y se percató de que era la taberna, miró dentro y se vio bebiendo absenta, continuó mirando dentro de la gran sala y divisó a la gitana, esta se mantenía al margen con una cesta en su regazo, sumergida en sus pensamientos, hasta que alzó la mirada y clavo sus ojos con los suyos, tal fue la sorpresa que cuando abrió los ojos, se encontraba en la cama, con un dolor insoportable en ambos brazos y con un sudor frío corriéndole por la frente. Trató dormir hasta el alba, pero fue imposible, la imagen de la gitana mirándole le aparecía cada vez que sus ojos se cerraban. La larga y fría noche terminó, y cuando el sol comenzaba a asomar tras las nubes, decidió levantarse, y buscar una bruja que pudiera quitarle el mal de ojo. Se aproximó a casa de Elouri, ella un poco más alegra que el día anterior accedió a buscar a alguien que pudiera ayudar. Al llegar a la plaza mayor divisaron unas paradas donde de vez en cuando gurúes, hechiceros, brujas, timadores, su amiga tras preguntar le indicó una de las paradas, una tienda con una cortina como puerta, al entrar la gitana le estaba esperando."

¡Pues nada! ¡Queda inaugurado el blog!