viernes, 5 de septiembre de 2014

Challenge Me!: Chatroulette


Volvemos tras mucho tiempo con un "Challenge Me!". He podido reaprovechar un texto que tenía empezado y que no sabía como enfocarlo. Tiene una estructura en parte similar al último relato "Escritura real" pero con pequeñas diferencias. El reto consistía en crear un relato semejante a un monólogo, me pareció atractiva la idea por diversos motivos pero el simple hecho no saber cómo se plasman los monólogos por escrito me convenció al instante. Decir que no me he tomado la molestia de ver si mi forma de escribir este monologo es la correcta. Así que pido disculpas por adelantado por si alguien sabe la forma de hacerlo y le desagrada la que he utilizado yo.

"El otro día me aburría y me metí en el Chatroulette ese... Y vale. Era un poco tarde. Eran casi las cuatro de la mañana... Pero quién no se ha tirado hasta tarde en el ordenador clickando por clickar en diferentes páginas tan solo por no irse a dormir...
Pues total, que me metí en la página esa dónde la gente se ve por webcams y... ¡Mamita! Solo se ven pitos, intente incluso hablar con uno de ellos, pero no hubo manera... Me vetaban como si fuera una mierda. Aparte de los ya mencionados pitos que salían había gente que enseñaba su cara, cosa a remarcar todo sea dicho. Pero me resultaba incómodo ya que yo no tenía ni foto ni webcam, por lo que desconozco que verían ellos en mi pantalla...
Una de las personas que vi fue un gordo, porque era muy gordo, parecido a un luchador de sumo, bailando como Jennifer López. El tío no lo hacía tan mal, cuando un michelín iba el otro venía, era algo hipnótico pero curioso.
Nadie hablaba conmigo, eso de no tener cámara no ayudaba, así que trate de entablar conversación incluso con un pajeador y nada... Traté de hacerme pasar por mujer pero tampoco resulto. Así que mientras veía pito tras pito, algún que otro jeto de sobado y si, una o dos mujeres me topé con un tío que tenia más pelo en el ojete que Son Goku en tercera fase...
Hablé con un niño de trece años que se llamaba Compañero, luego, mucho más tarde, me di cuenta de que era el nombre genérico para todos y cada uno de los que estaban allí metidos... Cómo no podía ser de otra forma, en cuanto se enteró de que era un hombre me largó.
Al rato de estar allí me percaté de que se podía elegir el país de la gente con la que querías conectar. Mi primera opción fue Grecia, pero el resultado fue idéntico a los anteriores, la poca gente que había de allí me mandaba a paseo a las primeras de cambio... Y mientras observaba la lista de países, hay que remarcar que no estaban todos, me di cuenta de que estaba Israel, por lo que traté de contactar con uno de ellos y me diera su versión del conflicto de Gaza. ¿Sabéis cual fue el resultado? Exacto. Seguía siendo el mismo cero a la izquierda que en la última hora...
Si en vez de pene tuviera una vagina seguramente hubiera sido una noche muy fructífera y entretenida, pero no es el caso por lo que me aburrí bastante. Eso sí. Hay un dicho que reza "Quien la sigue la consigue". Y yo soy mucho de dichos y continúe con mi lucha particular allí dentro. Mi objetivo antes de irme a la cama fue conseguir entablar conversación con alguien. Ya fuera hombre, mujer, niño, niña, animal, planta o cacofonía...
 ¡Y lo conseguí! El más simpático de todos fue un americano barbudo con el que hablé durante un rato. Como buen barbudo que soy, sabía que si le decía algo de su barba iba a caer, y vamos si lo hizo... El problema vino cuando él en vez de escribir, usaba su micrófono para comunicarse conmigo. Mi ingles no es para nada bueno y me costaba horrores entenderle. Y si a esto le añadimos que estaba bebiéndome mi tercera cerveza, podéis imaginaros el resultado. Al final me largó...
Traté de usar todas las artimañas que me vinieron a la cabeza, incluso expliqué chistes en ingles. Pero no tenían un gran sentido del humor así que... Me vi obligado por enésima vez a cambiar de estrategia.
Los más destacado de la noche fue ver al gordo bailando y la conversación con el simpático yanqui. Pero también me topé con un rastafari tocando la guitarra, el tío no lo hacía muy bien, pero aun así le mentí y le dije que me molaba mucho... Eso pareció animarle porque dejó de tocar aquella canción y comenzó a tocar otra que era incluso peor que la anterior.
Justo antes de irme, decidí hacer un bien a la humanidad y darles el link de una página porno a aquellos que me preguntaban si era hombre o mujer mientras se la cascaban delante de la webcam. Hubo incluso uno que me lo agradeció...
Total. Llegué a la conclusión de que el único tío raro ahí era yo. Todos buscaban chochetes menos yo... Me aburrí bastante pero creo que esta página puede ser supermolona ya que puedes conocer a gente de cualquier parte del mundo  la forma más absurda... Eso sí. Siempre y cuando seas mujer."


Ahora que ya hemos retomado los Challenge Me!, ¿qué os parece si comentáis este relato y me retáis a otro y así estaré entretenido y enfaenado con un relato para vosotros?


¡Gracias por leerme!