viernes, 14 de marzo de 2014

Challenge Me!: Un charco alrededor suyo

Primero de todos pediros disculpas por demorarme tanto en publicar una entrada, he vuelto al trabajo esta semana lo que supone una vuelta al ritmo de vida normal y he tenido muy poco tiempo para sentarme y ponerme a escribir. No todo a sido negativo ya que gracias a ello he tenido muchos días para dejar en el horno relatos que ahora si tienen el visto bueno. En esta entrada tenemos otro "Challenge Me!", al final del relato pondré las pauta que se tenían que seguir. 

"Abrió los ojos y observó como un cuerpo ensangrentado se encontraba a escasos centímetros de su cara. Se apartó y trató de ponerse en pie. Estaba en el laboratorio, la mesa de operaciones estaba llena de sangre, igual que los utensilios que habían caído al suelo. Por un pequeño orificio que con acierto había sido colocado en el centro de la mesa se derramaba la espesa sangre llenando un cubo.  El sonido metálico del bisturí que recogió del suelo rompió el silencio que reinaba en la estancia. El hombre sin prisa, continuó cogiéndolos todos y los introdujo en una caja de plástico. Se acercó al fregadero y la colocó bajo el chorro de agua dejando que se llenara.

Se volvió y se acercó al cuerpo tras observarlo un instante, era una mujer de mediana edad, fluía sangre de sus heridas creando un charco alrededor suyo. Se agachó despacio, la cogió por los hombros y comenzó a arrástrala por la sala acercándose a lo que parecía ser una caldera. Al llegar abrió la compuerta y un putrefacto olor le golpeó en la cara. Cogió aire y volvió a cargar con el cuerpo y lo introdujo no sin dificultades en su interior. Tras cerrar la compuerta apretó el botón de encendido y el motor comenzó a funcionar con un estruendo.

Se acercó al fregadero y paró el grifo. Se miró en el espejo, la sangre había manchado por completo la bata. Uno de sus ojos tenía un tenue color morado, lo palpó y notó un ligero dolor, incluso tenía restos de sangre seca en la cara.  «Maldita narcolepsia, siempre me pasa lo mismo» se dijo a sí mismo, maldiciendo su condición.

Comenzó a limpiar los utensilios con agua mientras los observaba con la mirada perdida en el vacío, y una vez limpias las depositó en una caja que había junto a la mesa de operaciones. Tras esto se ocupo de limpiar la mesa, con una manguera hizo caer la abundante sangre por el desagüe al cubo y con un trapo remató la faena. Cogió el cubo ahora casi lleno de una mezcla de agua y sangre y la aproximó al fregadero donde volcó todo el contenido.

Una vez decidió que estaba todo limpio se lavó las manos y la cara, se quitó la bata ensangrentada y la lanzó a un cesto mientras caminaba hacia un armario, lo abrió y sacó una bata limpia. Observó un diario que había en la mesa mientras se vestía. Alargó el brazo y observó el titular “El sociópata de Düsseldorf ataca de nuevo”, continuó leyendo parte del artículo, esbozando una sonrisa al leer las palabras del inspector, en las que afirmaba que pronto darían con el asesino. Dejo el periódico y se volvió a acercar al espejo.

Tras observarse detenidamente salió de la sala camino a una habitación mucho más pequeña con una camilla en su interior, en ella había un cuerpo tapado. Levantó la sabana que lo cubría y observó el rostro de mujer con frivolidad, con un movimiento del brazo, deslizó por completo la sabana hasta dejar descubierto todo el cuerpo.

El cuerpo estaba lleno de puntos de sutura que estaban a medio sanar. El hombre acercó una de sus manos a los puntos que unían la cabeza con el resto del cuerpo, este era un ligero tono más oscuro que el rostro. Comenzó a deslizar la mano hacía abajo, acariciando con suavidad uno de los pechos, palpándolo, con la otra mano comenzó a tocar el otro, comparando su textura y volumen.

Cuando pareció estar satisfecho agarró una de las manos de la mujer y la observó, también había sido añadida al cuerpo, era suave y fina, con la piel tensa. Tras observarla un momento alargó el brazo para poder cogerle la otra mano, esta no había sido cosida, era menos tensa que la otra, pero igual de fina y suave, las comparó. Tras deleitarse con su obra recogió la sabana y comenzó a tapar el cuerpo desnudo de aquella mujer."

Espero vuestros comentarios en este o en cualquier otro relato donde me expongáis que pensáis al respecto y así poder mejorar. Las directrices que se tenían que seguir eran tener a un científico como protagonista en un relato de suspense o terror y que las palabras laboratorio, sociopata y narcolepsia estuvieran dentro del texto.

¡Gracias por leerme!