miércoles, 4 de mayo de 2016

Taller: Superbomba

Alguien se acerca y deja caer una moneda por la ranura. Un sonido metálico seguido de un pitido le avisan de que puede comenzar. Pulsa el botón.

Abrí los ojos y esa maldita luz me cegó por enésima vez. El sonido de la primera explosión me devolvió a mi triste realidad. Me coloqué bien los guantes y miré a mí alrededor. Un laberinto de cráteres se abría camino frente a mí. Me acerqué a los bloques de mi derecha y coloqué una bomba. Di tres pasos atrás y me volví de espaldas contemplando al horizonte. Observé dos explosiones antes de notar los pedacitos de roca en mi espalda. Me giré y corrí por el camino que acababa de abrir. Coloqué otro explosivo entre unos bloques de piedra y me cubrí tras un cráter. Una llamarada azul surgió de entre las rocas deteniéndose a un par de metros de mi posición, e instantes después la Bombardera Roja cruzó la explanada que acababa de abrir. Cuando mi bomba detonó me asomé y sonreí al ver una burbuja naranja con una llama sonriéndome. Devolviéndole la sonrisa me aproximé a ella y la absorbí. Miré el indicador, había aumentado hasta el 20%. Me dirigí al norte y lancé una bomba en el cruce de caminos. El laberinto iba destruyéndose a gran velocidad cuando el Bombardero Verde apareció de la nada y estuvimos a punto de chocar. Como maniobra defensiva ambos nos lanzamos una granada y nos alejamos de allí. El sonido de la campana me hizo mirar al cielo, era de color rosa. Seguí corriendo, tratando de encontrar alguna burbuja que me permitiera mejorar mi situación actual. En el mismo instante en que el Bombardero Verde volvió a aparecer ante mí, una llamarada lo consumió y lo redujo a cenizas. Otra campana anunció la nueva muerte y el cielo se tiñó de color verde. Cuando bajé la vista al suelo, observé que el cuerpo había dejado caer una burbuja dorada con una llama, sonriéndome y levantando los pulgares. Tras absorberla el indicador se llenó al máximo. Pese a ello, continué corriendo intentando alejarme de las explosiones. Un escalofrió recorrió mi cuerpo cuando escuché el sonido de la Superbomba. Un enorme hongo se elevó por encima de los cráteres, continué mirando al cielo, esperando ver el siguiente cambio de color provocado por la última explosión. Un repique de campanas dio la señal y el cielo se volvió azul y luego amarillo. Un sonido hizo que bajara la vista y mirara al frente. Con horror descubrí una Superbomba rodando hacia mí. Esprinté y me alejé lo más rápido que pude, la explosión estuvo a punto de alcanzarme y otro nuevo hongo emergió. Noté el sudor frío cayendo por mi espalda cuando me percaté que este era mucho mayor que el primero. Seguí corriendo y me oculté entre dos grandes cráteres. Tardé en percatarme de que estaba rodeado, la única vía de escape era por el lugar que había entrado, así que traté de marcharme de allí lo antes posible. El sonido de algo rodando por el suelo hizo que me girara, una enorme bomba que tenía pintada un calavera roja con un sombrero de copa se aproximaba a mí. Sin tiempo a reaccionar me agaché. El impacto fue brutal, noté la sangre caer por mi nariz, y comencé a perder la visión. De la explosión surgió un hongo que cubrió toda la Luna.

Tras golpear la pantalla, observa escrito en letras grandes e intermitentes: Game Over. Aprieta los labios, saca otra moneda y la vuelve a introducir en la recreativa.

(Relato ambientado en la Luna)

Superbomba: ¡Ponle nota!

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